Desde hace tiempo, no tengo las fechas exactas, se acabaron las estaciones del año como las conocíamos de niños, en muchos países del mundo: primavera, verano otoño e invierno. Ahora en cualquier momento puede hacer frío, calor, lluvia intensa o climas templados. Los especialistas meteorólogos lo atribuyen mucho a un fenómeno llamado de El Niño y por supuesto, al cambio global.
El Niño es un evento climático natural que se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Océano Pacífico central y oriental. Al alterar la temperatura del mar modifica la circulación atmosférica normal, provocando sequías severas en algunas regiones y lluvias torrenciales o inundaciones en otras.
Ahora bien, las intensas lluvias en México son causadas por una combinación de la actual temporada de ciclones, el ingreso de humedad desde ambos litorales y el fenómeno de El Niño, que aumenta la probabilidad de tormentas y la formación de ciclones tropicales en el país. Específicamente en la Ciudad de México y Zona Metropolitana, las precipitaciones se refuerzan por canales de baja presión e inestabilidad atmosférica que generan tormentas vespertinas y nocturnas. Por eso, muchos nos preguntamos en estos días ¿Por qué llueve exactamente cuando salgo del trabajo?
La pregunta es saber si realmente estamos preparados para resistir los fenómenos pluviales que nos están acechando. Hace unos días en Palacio Nacional dieron a conocer algunas medidas para prevenir los efectos de El Niño, que, según los meteorólogos se presentará con mayor intensidad en en diciembre próximo.
Como parte de las medidas de mitigación de El Niño y otros fenómenos climáticos, se establecieron coordinaciones en 17 estados costeros con la finalidad de establecer un mecanismos de coordinación entre los tres niveles de gobierno ante el posible impacto de lluvias intensas e inundaciones; se están identificando las zonas de mayor riesgo por fenómenos hidrometeorológicos y se está proporcionando información a las autoridades de esas regiones; se va a implementar un sistema de alertamiento por medio de telefonía celular para eventos ciclónicos que pueden afectar a un número importante de personas.
En la Ciudad de México se habla de una inversión superior a los 11 mil millones de pesos para seis grandes obras, sobre todo en la zona oriente, donde más afectan anualmente las lluvias. También se han desplegado cientos de elementos y equipos especializados en las alcaldías con mayor incidencia de encharcamientos e inundaciones como Álvaro Obregón, Gustavo A. Madero y Tlalpan; además, se han hecho trabajos de desazolve y limpieza preventiva de coladeras, pozos y líneas de drenaje para retirar basura y lodo para, así, evitar la obstrucción del cauce del agua.
En el estado de México están trabajando en coordinación con el gobierno de la Ciudad de México en el Plan Oriente para atender los municipios de Nezahualcóyotl, La Paz, Chalco y Valle de Chalco, que son las zonas que históricamente presentan inundaciones cada año sin que hasta ahora se haya notado que las obras hayan mitigado las afectaciones. Hay otras zonas como Ecatepec cuyas calles y avenidas presentan constantemente anegaciones en cada lluvia intensa.
El Metro de la Ciudad de México es otra de las zonas conflictivas del Valle de México con el fenómeno pluvial que estamos padeciendo. En esta temporada de lluvias, que se ha prolongado todo el año, es constante que se presenten retrasos de trenes o inundaciones en un buen número de estaciones sin que hasta ahora haya habido una solución efectiva por parte de las autoridades.
Todavía no sabemos hasta cuándo vamos a tener el agua hasta el cuello, pero si podemos tomar algunas medidas preventivas en nuestra casa, colonia, alcaldía o municipio. Lo más sencillo es revisar tu vivienda, tu calle o tu colonia por la posible acumulación de agua, escombros o desperdicios y, sobre todo, evita tirar basura en las coladeras.