El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anunció el inicio del fenómeno de la canícula en México, detallando las afectaciones climáticas que se registrarán en el país.
La semana en curso ha mostrado una disminución de las precipitaciones en 26 entidades, señalando así el inicio de la canícula. Se prevé que este fenómeno se generalice a partir de la próxima semana, según informó la dependencia en un comunicado.
La canícula, también conocida como sequía intraestival o veranillo, es un evento climático anual que ocurre durante el verano, estadísticamente entre julio y agosto. Se caracteriza por una disminución o ausencia de lluvias en varias regiones del territorio mexicano, incluyendo el centro, occidente, sur, sureste y noreste del país, así como la Península de Yucatán y el litoral del Golfo de México.
Por lo general, este fenómeno dura 40 días, pero debido a un retraso en las lluvias, el periodo canicular de 2023 se espera que tenga una duración aproximada de 20 días.
Las consecuencias de la canícula, considerada el periodo más caluroso del año, son un calentamiento del aire y temperaturas superiores a los 37 grados Celsius, según el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA).
Aunque comúnmente se asocia la canícula con el calor, en realidad está más vinculada con la disminución de las lluvias acumuladas durante varias semanas.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) también señala que este fenómeno ocasiona cielos mayormente despejados, una mayor incidencia de radiación solar y un ligero aumento de la temperatura superficial.
La canícula se presenta entre el periodo más caluroso del año (abril y mayo) y la temporada de lluvias y ciclones tropicales (de junio a noviembre).
Es importante distinguir la canícula de una onda de calor, ya que los valores más altos de temperatura suelen presentarse antes de la temporada de lluvias.
La llegada de la canícula en México representa un desafío para la gestión del agua y la mitigación de los impactos climáticos en el país, lo que requiere de una adecuada planificación y preparación ante sus efectos en la disponibilidad de recursos hídricos y la seguridad de la población.