El inicio del ciclo escolar en la Ciudad de México (CDMX) causó un colapso en el sistema de transporte público, con el Metro capitalino enfrentando desafíos significativos en la mañana del 28 de agosto. Diversas líneas, incluyendo la A, B, 3, 7 y 9, sufrieron retrasos y problemas de operación, generando molestias entre los usuarios.
La Línea 3 del Metro fue particularmente afectada, experimentando un avance especialmente lento debido a la abrumadora afluencia de pasajeros en varias de sus estaciones. Sin embargo, el problema se agravó aún más cuando se informó que una persona se había arrojado a las vías en la estación Copilco, resultando en la suspensión temporal del servicio y provocando tiempos de espera que excedieron los 20 minutos.
El Metro comunicó en sus redes sociales: "En estos momentos, el servicio de la Línea 3 se encuentra detenido mientras llevamos a cabo maniobras para rescatar a una persona que aparentemente se arrojó al paso del tren".
Aunque posteriormente se anunció la reanudación del servicio en la Línea 3, los problemas en la operación del transporte persistieron, continuando las demoras y las complicaciones en la circulación de trenes.
En la Línea 9, desde la estación Pantitlán, se informaron concentraciones de pasajeros y un aumento en los tiempos de espera debido a la elevada demanda del servicio en este día de regreso a clases.
La saturación también se hizo evidente en las Líneas B, 2 y A, donde numerosos usuarios expresaron su frustración por los retrasos entre estaciones y las dificultades para llegar a sus destinos laborales y educativos.
El regreso a clases en la CDMX no solo puso de manifiesto la urgencia de abordar las limitaciones del sistema de transporte público, sino que también subrayó la necesidad de medidas efectivas para afrontar la congestión y mejorar la experiencia de los usuarios en situaciones de alta demanda.
Foto por Cuarto Oscuro