Las fuertes lluvias registradas en la región de Guangxi, al sur de China, provocaron severas inundaciones que dejaron aislado un complejo educativo con miles de estudiantes y docentes en su interior. Ante la emergencia, las autoridades desplegaron un puente flotante motorizado operado por el equipo de rescate China Anneng, especializado en atención de desastres.
La estructura, apodada en redes sociales como el “Arca de Noé”, permitió establecer un paso seguro sobre las zonas inundadas y acelerar la evacuación. Gracias al operativo, más de 6 mil estudiantes y profesores fueron puestos a salvo mientras continuaban las labores de rescate en la región.
Las imágenes del despliegue se viralizaron al mostrar una de las tecnologías más llamativas utilizadas por China para responder a emergencias derivadas de fenómenos meteorológicos extremos. El puente flotante motorizado se convirtió en símbolo de la capacidad de respuesta del país frente a desastres naturales.