El Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por la jefa de Gobierno Clara Brugada Molina, publicó el viernes 6 de junio de 2025 en la Gaceta Oficial el decreto que reconoce como Patrimonio Biocultural a las terrazas agrícolas de las zonas cerriles de Xochimilco, Milpa Alta, Tláhuac e Iztapalapa. Esta declaratoria otorga reconocimiento legal a uno de los sistemas agrícolas más antiguos del Valle de México, originado en épocas prehispánicas.
Este reconocimiento formal busca proteger, conservar y valorar las terrazas como parte de un legado vivo que combina saberes ancestrales, identidad comunitaria y sostenibilidad ambiental. Además, garantiza que podrán acceder a recursos públicos, integrarse a planes educativos, culturales y turísticos, y formar parte de una estrategia de gestión conjunta entre gobierno y comunidades.
Las terrazas agrícolas, construidas mediante la colocación de piedra volcánica sin argamasa en pendientes montañosas, permiten conservar la humedad del suelo, evitar la erosión y ampliar las áreas de cultivo. Estas estructuras milenarias, aún vigentes en comunidades como San Bartolomé Xicomulco, San Pedro Atocpan, Santa Cruz Acalpixca y San Gregorio Atlapulco, representan una muestra tangible de la adaptación humana al territorio y del respeto por la naturaleza.
La Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA), a través de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (CORENADR), lideró esta iniciativa. En el marco del programa Altépetl Bienestar, se han rehabilitado 1,835 metros lineales de terrazas en las laderas del volcán Teuhtli y se han impartido talleres comunitarios para su mantenimiento. Además, se publicó el libro “Terrazas prehispánicas en las laderas del volcán Teuhtli”, como homenaje al conocimiento campesino.
La Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios, en colaboración con la Secretaría de Cultura, SEDEMA, CORENADR y los productores locales, trabaja actualmente en un Plan de Manejo concertado para asegurar la preservación a largo plazo de este patrimonio. La estrategia contempla acciones para proteger, difundir y promover el sistema de terrazas como parte esencial del paisaje cultural y natural de la ciudad.
De acuerdo con la Ley de Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México, este tipo de patrimonio integra no solo elementos materiales, sino también conocimientos, prácticas y valores culturales relacionados con el entorno natural. Las terrazas agrícolas, en este sentido, son un ejemplo claro de patrimonio biocultural en el que convergen técnicas agrícolas sostenibles, cosmovisiones indígenas y memoria colectiva.
Actualmente, estas terrazas siguen siendo fundamentales para la producción de alimentos en zonas de difícil acceso, al mismo tiempo que mantienen viva la identidad cultural de los pueblos originarios que las construyen y cuidan. El decreto representa un paso importante hacia la protección del suelo de conservación y la revalorización del conocimiento agrícola tradicional en la capital del país.