El crecimiento del comercio fijo al interior del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro ha provocado la invasión de pasillos y áreas de circulación, lo que afecta la movilidad de los usuarios y representa un riesgo en caso de una emergencia, de acuerdo con recorridos y testimonios recabados en distintas estaciones.
En estaciones como Taxqueña, de la Línea 2, se observa que algunos locales rebasan los espacios que les fueron asignados y colocan mercancía en pasillos utilizados como zonas de tránsito, así como en áreas de carga y descarga. Diablos con productos, cajas y bolsas permanecen a un costado de los comercios, lo que reduce el espacio disponible para los usuarios, quienes además se detienen a revisar los artículos a la venta, generando aglomeraciones.
A esta situación se suman zonas cerradas por trabajos de mantenimiento, lo que incrementa los cuellos de botella y dificulta el paso, especialmente en horarios de alta afluencia. Los productos que se ofrecen van desde frituras y botanas hasta bebidas, algunos colocados incluso en el piso.
La Asociación de Locatarios del Metro señaló que los comerciantes no deben extenderse más allá de los espacios autorizados y solicitó a las autoridades del STC reforzar la vigilancia para que se cumpla la normatividad. Usuarios consultados reconocieron que el comercio representa una fuente de ingresos para muchas personas, pero consideraron necesario ordenar su operación para evitar riesgos y saturación.
El reglamento del STC establece que está prohibido exhibir o vender mercancía fuera del área concesionada, así como utilizar aparatos de sonido o gritar para atraer clientes. Las sanciones por incumplir estas disposiciones incluyen la suspensión temporal de actividades, aunque en la práctica estas medidas no siempre se aplican.