Conducir a exceso de velocidad en la capital mexicana es una de las principales causas de accidentes viales. Por ello, la Secretaría de Movilidad (Semovi) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) han fijado límites específicos para cada tipo de vialidad, cuya violación puede derivar en multas y penalizaciones a la licencia de conducir.
De acuerdo con el Reglamento de Tránsito, los automovilistas deben respetar la señalización vial y, en ausencia de ella, aplicar los siguientes parámetros: 80 km/h en carriles centrales de vías de acceso controlado, 50 km/h en vías primarias, 40 km/h en vías secundarias, 30 km/h en zonas de tránsito calmado y para vehículos que transporten sustancias peligrosas, 20 km/h en áreas escolares, hospitales y asilos, y 10 km/h en estacionamientos y zonas peatonales con acceso vehicular.
El incumplimiento de estas disposiciones puede generar multas que van de 10 a 30 Unidades de Medida y Actualización (UMA), además de la reducción de puntos en el sistema de Fotocívicas. Por ejemplo, circular a exceso de velocidad en zonas escolares puede implicar sanciones de hasta seis puntos en la licencia, mientras que los vehículos de transporte público y de carga enfrentan penalizaciones más severas.
El esquema de Fotocívicas otorga a cada automóvil con placas de la Ciudad de México 10 puntos semestrales, que se van restando conforme se cometen infracciones. Para recuperarlos, los conductores deben participar en actividades comunitarias, lo que busca fomentar una cultura de responsabilidad vial.
De acuerdo con las autoridades dos de cada tres conductores no respetan los límites de velocidad, lo que incrementa el riesgo de accidentes. Por ello, las autoridades insisten en la importancia de cumplir con las disposiciones para garantizar la seguridad de peatones, ciclistas y automovilistas.