Durante la sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Morena, realizada este domingo, surgieron manifestaciones de rechazo contra los Yunes, particularmente contra el senador Miguel Ángel Yunes Márquez y su padre, el exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares. El grito de “¡Fuera los Yunes!” interrumpió la asamblea, evidenciando el malestar de una parte de la militancia ante la cercanía de ambos personajes con el movimiento de la Cuarta Transformación.
Este pronunciamiento se produjo instantes después de que el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, expusiera la creación de una comisión evaluadora de incorporaciones, cuyo objetivo es impedir el ingreso de perfiles que no se alinean con los principios de Morena. La medida busca reforzar los filtros internos para evitar que intereses ajenos contaminen la estructura partidista.
Aunque oficialmente ni Yunes Márquez ni su padre han sido admitidos como militantes de Morena, las críticas se enfocan en el trato preferencial que, según diversos sectores del partido, recibe el senador dentro del grupo parlamentario en el Senado. También se señala que ambos han obtenido beneficios y espacios que no están disponibles para la base morenista.
La situación ha reavivado el debate dentro del partido sobre la necesidad de blindarse ante figuras provenientes de corrientes contrarias a la ideología de la Cuarta Transformación. La comisión evaluadora, anunciada como un mecanismo de depuración, es vista por algunos militantes como un paso indispensable para proteger la identidad del movimiento.