México se ha convertido en un imán que atrae a miles de personas de diferentes nacionalidades en busca de una vida mejor en la primera potencia de América. Ya sea de manera irregular o regular, muchos encuentran en territorio mexicano una opción alternativa y solicitan refugio cuando su plan inicial se ve obstaculizado.
Estos individuos se suman a un "número importante" de personas que huyen de sus países debido a la violencia, los conflictos sociales y los desastres naturales, viendo en México una opción para sobrevivir, quizás la única. Melida Tabora, quien se vio obligada a dejar Honduras junto con su hija en 2021, debido a la inseguridad en su país, inicialmente tenía en mente dirigirse a Estados Unidos, a pesar de no conocerlo. Sin embargo, una vez en México, descubrió la posibilidad de solicitar refugio y obtener residencia permanente, por lo que decidió asentarse en Aguascalientes hace dos años.
Andrés Silva Ramírez, titular de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), reconoce que el aumento en las solicitudes de refugio no se debe a que México sea un paraíso, sino a la atracción generada por su proximidad a Estados Unidos y la posibilidad de obtener protección internacional. Para muchos, resulta preferible quedarse en México en lugar de ser devueltos a sus países de origen.
Las motivaciones para solicitar la condición de refugiado son diversas. Algunos buscan construir una nueva vida en México, mientras que otros lo hacen para que les nieguen el refugio y luego solicitar asilo en Estados Unidos, debido a los requisitos impuestos por la política estadounidense según el Título 8. También hay quienes no tienen certeza sobre su situación, pero solicitan refugio como una medida para evitar ser deportados a sus países de origen.
Aunque no se cuenta con estadísticas precisas sobre las personas que llegan a México y solicitan la condición de refugiado porque lo consideraron su destino al abandonar sus naciones, es innegable que México dejó de ser únicamente un territorio de tránsito para convertirse en un lugar de destino desde hace más de cinco años.
El representante en México de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), Giovanni Lepri, afirma que México se ha convertido en un país de asilo debido al creciente número de personas en el mundo que necesitan protección y ven en México la posibilidad de obtenerla.
Existen casos como el de Antoni, un haitiano que llegó a México hace dos meses. Huyó de su país en 2016 debido a la violencia, pero su objetivo no era permanecer aquí. Pasó siete años en Chile, pero la falta de empleo lo llevó a buscar un lugar más tranquilo, con mayores oportunidades laborales y mejores ingresos para ayudar a su familia. Aunque su situación en territorio mexicano es incierta, ya que tiene dos hermanas en Estados Unidos, enfrenta dificultades para reunirse con ellas debido a las nuevas leyes que prohíben el ingreso de migrantes sin documentos. Por esta razón, Antoni está considerando solicitar la condición de refugiado y establecer su vida en México.