El gobierno de Cuba acusó este lunes a Estados Unidos de movilizar fuerzas militares en el sur del mar Caribe bajo lo que calificó como falsos argumentos de lucha contra el narcotráfico. La Habana sostiene que la presencia de buques de guerra, aviones y submarinos obedece a intereses políticos ajenos a la seguridad regional.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, señaló en redes sociales que el operativo responde a la “corrupta agenda” del secretario de Estado, Marco Rubio, y reclamó que América Latina y el Caribe sean respetados como “zona de paz”, en referencia a la declaración firmada en 2014 por los países miembros de la CELAC.
Según reportes de medios internacionales, entre ellos CNN, Washington desplegó cerca de cuatro mil efectivos militares, principalmente infantes de Marina, acompañados de destructores, aviones de reconocimiento P-8 Poseidon, un barco lanzamisiles y un submarino nuclear. El dispositivo busca, de acuerdo con la versión estadounidense, frenar el tráfico de drogas y reforzar la vigilancia marítima en la región.
La polémica se intensificó después de que se conociera una carta del secretario de Defensa, Pete Hegseth, en la que se amplían las funciones de las fuerzas armadas para “proteger la patria”, lo que incluye enfrentar la inmigración masiva, el narcotráfico, la trata de personas y otras amenazas.
Para La Habana, este despliegue representa una acción de carácter intervencionista y una amenaza a la estabilidad regional. “América Latina y el Caribe deben ser respetadas como zona de paz”, insistió Rodríguez al advertir sobre el riesgo de militarización.