La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) anunció un fuerte golpe contra el Cártel de Sinaloa al detener a 600 personas vinculadas a sus operaciones criminales y confiscar 480 kilos de polvo de fentanilo, en uno de los mayores operativos internacionales contra el tráfico de drogas sintéticas.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la operación se llevó a cabo en varios estados y contó con la colaboración de corporaciones locales e internacionales, lo que permitió frenar una importante cadena de distribución de opioides.
La DEA destacó que el decomiso de fentanilo representa la neutralización de millones de dosis potencialmente mortales que estaban destinadas al mercado estadounidense, donde la crisis por sobredosis ha alcanzado niveles alarmantes.
Las investigaciones apuntan a que el Cártel de Sinaloa mantenía una red logística capaz de trasladar drogas y precursores químicos desde México hasta Estados Unidos y otros países, lo que lo mantenía como uno de los principales proveedores de fentanilo a nivel global.
El organismo federal aseguró que continuará con este tipo de acciones coordinadas para desarticular a las organizaciones delictivas que generan violencia en México y una crisis de salud pública en Estados Unidos.