Una variante más del COVID-19 fue detectada en Francia, la cual fue bautizada por científicos galos como IHU, la cual estaría relacionada con viajes a Camerún, país africano.
El pasado 10 de diciembre, académicos de la IHU Méditerranée Infection descubrieron en Francia la nueva cepa que podría ser más infecciosa y resistente a las vacunas que el virus original de COVID-19.
Dicha cepa fue detectada en 12 casos cerca de Marsella, y el primero está relacionado con un viaje realizado a Camerún.
“De hecho, tenemos varios casos de esta nueva variante en el área geográfica de Marsella”, indicó el jefe de la unidad que descubrió la cepa, Philippe Colson, para el DailyMail.
No obstante, las autoridades francesas no han tenido indicios de que se haya propagado rápidamente y tampoco se ha detectado en otros países, además, no está siendo vigilada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como variante de preocupación.
La variante es identificada como B.1.640.2 y porta una mutación llamada E484K que la haría más resistente a las vacunas. De igual manera tiene la mutación N501Y, ya vista en la variante Alpha, y que está relacionada con una mayor capacidad de contagio.
Pese a que no se ha visto una rápida propagación de esta variante descubierta en Marsella, los científicos resaltan que su aparición muestra la “imprevisibilidad” de las nuevas mutaciones del SARS-CoV-2.
Finalmente, destacaron que también es una evidencia de lo fácil e incontrolable que puede ser que una nueva variante se introduzca en cualquier territorio desde el extranjero.
Imagen: AFP