En el municipio de Ecatepec de Morelos, Estado de México, se documentó una red de tomas clandestinas de agua que abastecían a vecinos, pipas, vehículos de carga y hasta unidades del transporte público. En la colonia Polígonos 3, muy cerca del Circuito Exterior Mexiquense, las conexiones ilegales funcionaban durante años, permitiendo la extracción indiscriminada que afectaba el suministro doméstico de las familias de la zona.
El pasado viernes se ejecutó un operativo interinstitucional —que involucró los tres niveles de gobierno— en el que se aseguraron nueve inmuebles, nueve tomas clandestinas y un pozo de agua, como parte de la estrategia para erradicar el denominado “huachicoleo de agua”. En ese lugar arribaban motobombas conectadas a la red hidráulica y se llenaban tambos, pipas y automóviles, los cuales luego vendían el líquido en la zona a precios elevados.
Durante el recorrido, se constató que el uso de motobombas ya había sido eliminado en esa zona, pero persistía la extracción manual: los residentes abrían registros, lanzaban cubetas, jalaban agua con lazos y transportaban los recipientes en “diablitos” o triciclos. En el operativo también se supervisó la presencia de una patrulla municipal que pasó sin intervenir a pesar de la extracción en curso.
La acción forma parte del operativo denominado Operativo Caudal, desplegado en 48 de los 125 municipios del Estado de México, con el propósito de desarticular redes criminales que operaban bajo la fachada de sindicatos y cooperativas, que extraían agua clandestina de pozos y tomas irregulares y la vendían. Como resultado, se tuvo intervención en 189 inmuebles mediante 142 cateos y 47 inspecciones, asegurando 51 pozos clandestinos, 138 tomas ilegales y 322 pipas o “salchichas” usadas para la distribución no autorizada del agua. En conjunto, se detuvieron siete personas por delitos como portación de armas, ataques a autoridades y conductas vinculadas con la comercialización irregular del recurso hídrico.
El plan pretende garantizar el suministro oficial sin interrupciones, implementar medidas de contingencia para evitar la escasez y clausurar sitios que distribuían agua sin los procesos adecuados de potabilización.