Este viernes, un juez del Estado de México ordenó prisión preventiva justificada contra Fernanda “N” y Brandon “N”, señalados por su posible participación en la desaparición y asesinato del sacerdote Ernesto Baltazar Hernández Vilchis. La medida cautelar fue dictada durante la audiencia de imputación tras cumplirse la orden de aprehensión, y se estableció un plazo de 144 horas para definir la situación jurídica de los acusados.
De acuerdo con la Fiscalía, el 29 de octubre el presbítero fue visto por última vez al ingresar a un domicilio en Tultitlán, donde se celebraba una reunión con los ahora detenidos. Desde entonces, no se volvió a tener rastro de él. La Diócesis de Cuautitlán había reportado su desaparición desde el 27 de octubre y expresó su disposición para colaborar con las autoridades en el esclarecimiento del caso.
La institución religiosa pidió a la comunidad evitar la difusión de versiones no confirmadas y convocó a las parroquias a brindar apoyo espiritual a la familia del sacerdote, además de unirse en oración por su localización.