Claudia Bolaños
La diputada federal Mónica Sandoval Hernández presentó una iniciativa para crear centros de atención integral dirigidos a víctimas de abuso sexual, los cuales serían coordinados por la Secretaría de Salud y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, en colaboración con las entidades federativas, con el objetivo de garantizar una respuesta especializada, oportuna y con enfoque de derechos humanos.
La propuesta plantea que estos centros funcionen como espacios especializados para brindar atención médica inmediata y especializada, apoyo psicológico con perspectiva de género, asesoría jurídica gratuita para facilitar el acceso a la justicia, así como programas de reintegración social y medidas de no repetición. La legisladora señaló que, si bien el Estado mexicano cuenta con un marco institucional para atender a las víctimas, el incremento y la gravedad de la violencia sexual obligan a reforzar las acciones para cumplir con la obligación constitucional de proteger, atender, investigar y reparar el daño.
Sandoval Hernández subrayó que persisten retos importantes en la implementación de las reparaciones, por lo que consideró necesario fortalecer el marco legal vigente para hacerlo viable y efectivo, con el fin de garantizar una reparación integral que incluya restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición, además de medidas de protección en espacios reservados y custodiados.
Recordó que datos preliminares de la Secretaría de Salud indican que miles de infantes han sido atendidos por lesiones derivadas de violencia sexual, en su mayoría mujeres, mientras que la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares del Inegi estima que millones de mujeres han sufrido violencia sexual durante su infancia. Advirtió que la violencia sexual contra mujeres ha mostrado una tendencia creciente en las últimas dos décadas, consolidándose como un problema crónico de salud pública y seguridad.
La congresista del PRI señaló que las víctimas enfrentan secuelas físicas, psicológicas y sociales de largo plazo que afectan de manera severa su vida cotidiana. De acuerdo con estudios citados, una proporción significativa de mujeres que sufrieron trauma sexual desarrolla síntomas de trastorno de estrés postraumático, así como depresión, ansiedad y otros padecimientos que dificultan la búsqueda de ayuda y la reconstrucción de su vida personal y social.
La iniciativa contempla la adición del artículo 260 Bis al Código Penal Federal, dentro del Capítulo VI, con el propósito de fortalecer el derecho a la reparación integral para las víctimas de abuso sexual.