Por María Cabadas
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La presidenta del Consejo Nacional de Morena y aspirante a la dirigencia de esta fuerza partidista, Bertha Luján, aseguró que en el Congreso Nacional Extraordinario programado para este domingo, 26 de enero, está descartada la violencia, y que cuenta con el respaldo de 67 por ciento de los consejos estatales y 56 por ciento de los consejeros nacionales, por lo que, agregó, este evento será legal.
En conferencia de prensa, Luján, quien estuvo acompañada de 11 integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) morenista, así como por consejeros estatales, rechazó que después de la realización del Congreso, el CEN que encabeza Yeidckol Polevnsky quede tal y como está en estos momentos.
“No creo, hay en todo el país muchas iniciativas y propuestas para que esto se mejore. Hay el ánimo de que si no estamos muy bien, tenernos que ir a mejor. Y eso quiere decir mejorar la vida interna de Morena y acabar con las confrontaciones”, señaló.
Destacó que la realización del Congreso “se apega a la legalidad estatutaria, pues faculta a otros órganos que no son el Comité Nacional en su conjunto para convocar a un Congreso Nacional Extraordinario y esto habla de la legalidad de los actos que estamos llevando a cabo. Mandamos nosotros, como lo establece la ley interna, la solicitud al CEN y particularmente a la presidenta en funciones de secretaria general para que convocara junto con nosotros”.
Enfatizó que la opinión de Polevnsky, quien asegura que la realización del Congreso es ilegal, “no es la opinión de todo el Comité Ejecutivo Nacional. Al interior de éste, existen otras opiniones y el hecho de que estén aquí compañeros del CEN, demuestra que hay una parte del Comité que está a favor de convocar al máximo órgano de decisión de Morena”.
Dijo además que durante el Congreso, que se realizará en la Sala de Armas de la Magdalena Mixhuca, se analizará si Polevnsky debe seguir o no al frente de Morena.
Aseguró que no tiene una intención de remover a Polevnsky, aunque consideró que debe someterse a una votación en el Congreso Nacional del 26 de enero, porque “eso le daría una legitimidad con la que en este momento no cuenta”.