Estados Unidos solicitó a México imponer aranceles similares a los de la Sección 232 sobre las importaciones de acero y aluminio provenientes de países fuera de Norteamérica, con el objetivo de establecer una barrera común frente a China y preservar el trato preferencial para la producción regional.
De acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones, México está dispuesto a analizar la propuesta en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Washington busca cerrar un acuerdo marco antes de que concluya el año, tras haber decidido el 1 de julio no renovar el tratado en su forma actual y optar por un esquema de negociaciones permanentes.
La tercera ronda de conversaciones bilaterales se realizó la semana pasada en la Ciudad de México entre el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. Los temas incluyeron acero, aluminio, industria automotriz, agricultura, seguridad económica y condiciones laborales. Ambos gobiernos prevén reunirse nuevamente en septiembre en Washington.
Actualmente, Estados Unidos aplica un arancel de 50% al acero y aluminio básicos provenientes de China y otras economías, además de un 25% a productos derivados. México, por su parte, mantiene aranceles de hasta 25% a metales de países sin tratados comerciales y cuotas antidumping en ciertos casos.
Este año, México implementó nuevos aranceles sobre 1,500 productos de países sin acuerdos comerciales, medida que afecta principalmente a China y que fue interpretada como un acercamiento a la política arancelaria estadounidense.
La industria del acero en Estados Unidos ha solicitado que México y Canadá adopten medidas equivalentes a las restricciones de la Sección 232, incluyendo la regla de “melted and poured”, que exige que el acero sea fundido y colado en Norteamérica para acceder a beneficios preferenciales. También se plantea elevar del 70 al 85% la proporción de acero regional en la industria automotriz y extender las reglas de valor laboral a más productos intensivos en acero.
Ni la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos ni la Secretaría de Economía mexicana han emitido comentarios oficiales sobre la propuesta.