Carlos, instructor de wakeboard de 33 años, falleció tras infectarse con Naegleria fowleri, conocida como la “ameba comecerebros”, en el lago artificial de Plaza La Isla Mérida. De acuerdo con familiares y amigos, el contagio ocurrió mientras desempeñaba sus labores en el lugar.
El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) confirmó la presencia del parásito en el lago el pasado 14 de septiembre, lo que derivó en la clausura inmediata del sitio y el inicio de acciones de limpieza. La familia del instructor cuestionó las medidas de seguridad implementadas y señaló que su muerte habría evitado que otras personas se expusieran al riesgo.
Naegleria fowleri se desarrolla en aguas dulces, cálidas y estancadas. La infección ocurre cuando el agua contaminada ingresa por la nariz, principalmente al nadar o sumergirse. No se transmite de persona a persona ni por consumo de agua potable.
El caso ha generado preocupación en la comunidad y reavivado el debate sobre la seguridad en espacios recreativos acuáticos, así como la necesidad de reforzar protocolos de vigilancia sanitaria en instalaciones públicas y privadas.