El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra familiares del presidente venezolano Nicolás Maduro y seis embarcaciones relacionadas con el comercio de crudo, como parte de las medidas para presionar al régimen de Caracas. La decisión busca limitar las operaciones de transporte y exportación de petróleo que, según Washington, sostienen económicamente al gobierno venezolano.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, las sanciones alcanzan a dos sobrinos de Maduro, señalados por participar en actividades ilícitas y beneficiarse de operaciones vinculadas al sector energético. Además, seis barcos fueron incluidos en la lista negra, lo que restringe su acceso a puertos y servicios internacionales.
Las autoridades estadounidenses subrayaron que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para frenar los ingresos del gobierno venezolano y aumentar la presión política. Con estas medidas, se pretende cortar las rutas de financiamiento que permiten al régimen mantenerse en el poder pese a las sanciones previas.
El anuncio se produce en un contexto de tensiones diplomáticas entre Washington y Caracas, donde Estados Unidos ha reiterado su apoyo a la oposición venezolana y ha insistido en la necesidad de elecciones libres y transparentes.