Ecuador, golpeado por una oleada de violencia asociada al narcotráfico, declaró terroristas a los grupos criminales, que serán combatidos por militares al considerar que son una amenaza contra el Estado.
La medida, tomada por el Consejo de Seguridad Pública y del Estado (Cosepe), permitirá movilizar -sin necesidad de decretar estados de excepción- a militares a las calles para enfrentar a los Grupos de Delincuencia Organizada (GDO), que mantienen nexos con los carteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, entre otros.
El organismo resolvió "declarar al terrorismo como amenaza que atenta contra los elementos estructurales del Estado y por consiguiente a su seguridad integral, como está concebido en la normativa internacional y la legislación ecuatoriana", dijo a la prensa el secretario de Seguridad, Wagner Bravo.
El Cosepe, integrado por todos los poderes estatales y las cúpulas de la Policía y de las Fuerzas Armadas, sostuvo una reunión liderada por el presidente Guillermo Lasso en la sede de gobierno en Quito, la capital.
Tras la cita, Bravo -un general retirado del Ejército que asumió el cargo el miércoles- informó a la prensa que la entidad también acordó "declarar que la amenaza terrorista va a ser enfrentada de manera firme".
Asimismo, recomendó a Lasso establecer mediante decreto "medidas coercitivas, urgentes y eficaces que incluyan el empleo de armas letales para combatir esta grave amenaza que afecta al pueblo".
AFP