Elon Musk, el magnate detrás de Tesla y SpaceX, ha sido identificado como un "empleado gubernamental especial" del presidente Donald Trump, según confirmó hoy Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca. Esta revelación sigue a las recientes intervenciones del equipo de Musk en sistemas internos del Departamento del Tesoro y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
Leavitt aseguró que Musk actúa conforme a todas las leyes federales aplicables, aunque no confirmó si el magnate posee permisos de seguridad para acceder a datos sensibles. El equipo de Musk, compuesto por jóvenes ingenieros, ha trabajado incansablemente durante el fin de semana, accediendo a sistemas críticos y exponiendo transferencias que Musk ha denunciado como inapropiadas.
El Departamento de Justicia define a un empleado gubernamental especial como alguien que trabaja para el gobierno durante 130 días o menos en un período de 365 días. Según fuentes cercanas a la Casa Blanca, Musk no recibe salario por sus servicios como responsable del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).
Informes de CBS indican que Musk dispone de una oficina en el ala oeste de la Casa Blanca y ocasionalmente es acompañado por uno de sus hijos menores. Trump, en declaraciones desde el Despacho Oval, defendió las acciones de Musk, asegurando que actúa bajo sus órdenes y con su aprobación, sin incurrir en conflictos de interés.
El equipo de Musk ha enfrentado resistencia de funcionarios federales, especialmente en la Usaid, donde el Secretario de Estado, Marco Rubio, denunció insubordinación por parte de los empleados. Musk ha calificado a Usaid como una "organización criminal" y ha pedido su cierre inmediato.
Las acciones de Musk han generado controversia y debate sobre el alcance y límites de su papel como "empleado gubernamental especial", mientras continúa su intervención en áreas clave del gobierno estadounidense.