Claudia Bolaños
Al participar en la inauguración del VI Congreso Internacional de la Unión Iberoamericana de Universidades y de las Cortes Supremas y Constitucionales de Iberoamérica, organizada por la Facultad de Derecho de la UNAM, la ministra Norma Piña Hernández aprovechó para expresar otra vez su solidaridad con las dos juezas y con el personal jurisdiccional que ejercían pacíficamente, el pasado domingo 27 de octubre, su derecho constitucionalmente reconocido a la libertad de expresión y que fueron sometidas a un excesivo uso de la fuerza estatal.
La ministra habló sobre la intolerancia y el autoritarismo en que se estaría cayendo en México. “Cuando se trata así a la gente que ha dedicado su vida a la defensa de la Constitución; a la defensa de los derechos de los demás, resulta inevitable recordar que la línea divisoria entre el desacuerdo y la intolerancia es tan tenue como la línea divisoria que puede haber entre la intolerancia y el autoritarismo”, afirmó la Ministra Presidenta.
Y citando a Virginia Woolf expresó: “No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente".
La democracia implica entonces, gobernar una comunidad de ciudadanos en libertad; la democracia constitucional es un todo, somos mayorías y minorías, afirmó la ministra Norma Lucía Piña Hernández, presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (La Corte) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF).
La Ministra Presidenta manifestó que, en México, el Poder Judicial Federal —como catalizador de la mutación que se genera a través de la interpretación constitucional—, ha hablado a través de sus sentencias que, reconocidamente, han protegido los derechos y las libertades (…) y ahí está el legado escrito y que ha permeado en nuestra sociedad y seguiré permeando, invaluable por las que han hablado las juezas y los jueces de la República.
“Espacios de reflexión como, el que hoy nos congrega, resultan esenciales para abonar a la férrea defensa de la democracia constitucional. Y en el ámbito judicial iberoamericano. Hemos ya logrado acuerdos axiológicos fundamentales orientados a que la permeabilidad, y la mutación constitucional redunden en beneficio de la seguridad jurídica de todas las personas”, dijo.
Sostuvo que, al acordar las reglas mínimas sobre seguridad jurídica en el ámbito Iberoamericano, “convenimos en que, desde luego, la arbitrariedad genera inseguridad, y que la seguridad es un valor fundamental, que constituye un valor indispensable para vivir en una sociedad medianamente organizada. Sin ella, no pueden existir otros valores básicos, no habría derecho estable ni sería posible la justicia distributiva”, expuso.
Para que el derecho sea realidad, añadió la ministra Piña Hernández, se necesita contar con el elemento “seguridad” que le permita aplicarlo, él dará, a la vez, nacimiento а la norma que se impone coactivamente y ésta no se puede detener ante la voluntad de ninguno, ni de autoridades ni de ciudadanos, salvo que sea inconstitucional e inconvencional, pero si no lo es, no debemos desobedecer, son las reglas que garantizan nuestra convivencia como sociedad.
En entornos de permeabilidad y de mutación en una democracia constitucional, dijo, son atendibles las opiniones que sostienen que los derechos son precisamente un producto de la democracia y que, como tales, están sujetos a la regulación de la ley, a resultas de procesos políticos y de reflexión colectiva.
Aseguró que la Constitución, como Ley Suprema, es un inmenso y muy poderoso manto protector de certeza, de confianza, de seguridad y, sobre todo, de unión entre las y los mexicanos. “ello, nos obliga a todas las autoridades, en el ámbito de nuestras competencias a promover, respetar y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y —muy destacadamente— el de progresividad y he sostenido también que la Constitución es el pacto federal que nos permite superar nuestras diferencias y estar todos de acuerdo en lo fundamental; es el centro de gravedad donde convergen los fines y los entramados institucionales para llegar a ser el México que podemos y debemos ser”, concluyó.
Foto por Cuarto Oscuro