El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan, sostuvo el 29 de mayo una reunión con el viceministro primero y jefe del Estado Mayor General de Cuba, general Roberto Legrá Sotolongo, en el perímetro de la estación naval de la Bahía de Guantánamo. El encuentro, calificado como positivo por ambas partes, se enmarca en una serie de contactos de alto nivel entre Washington y La Habana.
De acuerdo con el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (Minfar), la reunión se realizó por acuerdo mutuo y abordó temas de seguridad en torno al perímetro que separa la base naval estadounidense del territorio cubano. El Comando Sur informó que el intercambio incluyó asuntos de seguridad operativa, protección de personal militar y preparación logística.
Donovan también evaluó la seguridad perimetral de la base, considerada por Washington como un centro estratégico para operaciones en el hemisferio. El encuentro ocurre en un contexto de creciente presión estadounidense sobre Cuba, tras las amenazas del presidente Donald Trump de que la isla sería “la próxima” después de la captura del líder venezolano Nicolás Maduro en enero.
La estrategia estadounidense ha incluido advertencias de aranceles a países que abastecen de combustible a Cuba, despliegue de buques de guerra en el Caribe y nuevas sanciones contra funcionarios cubanos. El secretario de Estado Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha señalado que la isla representa un riesgo de seguridad nacional por su cercanía a Florida.
En paralelo, el Pentágono anunció el relevo de la 22ª Unidad Expedicionaria de Marines en el Caribe, que será sustituida por una nueva fuerza de 1,300 efectivos. Desde La Habana, el canciller Bruno Rodríguez advirtió que cualquier acción militar derivaría en un “baño de sangre” con graves consecuencias para ambos países.El texto aquí