La Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a los países europeos a incluir la preparación frente al calor extremo en la planificación de sus sistemas sanitarios durante todo el año, y no únicamente en verano. El organismo advirtió que las olas de calor ya no pueden considerarse episodios estacionales, dado que Europa se calienta al doble del ritmo de la media mundial.
La oficina europea de la OMS presentó una nueva guía de recomendaciones para actualizar los planes nacionales. Entre las medidas se plantea adaptar hospitales para soportar temperaturas elevadas, crear espacios refrigerados, garantizar suministro de agua y capacitar al personal médico para detectar golpes de calor de manera temprana.
El documento también propone coordinar automáticamente a los servicios de salud con municipios y autoridades meteorológicas, además de impulsar campañas de comunicación y sistemas de alerta temprana. La participación comunitaria es otro eje central, con el objetivo de proteger a las personas más vulnerables.
Según datos de la OMS, casi 10 mil personas han muerto en cinco países europeos por causas relacionadas con las altas temperaturas en lo que va del verano de 2026, una cifra que podría repetirse si no se adoptan medidas estructurales.