El gobierno de Estados Unidos entregó a México a 20 personas buscadas por distintos delitos como parte de las acciones de colaboración en materia de seguridad entre ambos países. Así lo informó el embajador estadounidense en México, Ron Johnson, quien destacó que estas transferencias forman parte de los esfuerzos conjuntos para combatir la delincuencia y fortalecer la procuración de justicia.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el diplomático señaló que esta nueva entrega eleva a más de 350 el número de fugitivos devueltos a territorio mexicano desde el inicio de la actual administración encabezada por Donald Trump en Estados Unidos.
De acuerdo con la información difundida por Johnson, los individuos entregados son requeridos por autoridades mexicanas por su presunta relación con diversos delitos de alto impacto, entre ellos homicidio, secuestro, lavado de dinero, tentativa de homicidio, agresiones, robo, violencia familiar, posesión de sustancias ilícitas y otros ilícitos vinculados con el narcotráfico.
El embajador también indicó que algunos de los fugitivos estarían relacionados con organizaciones criminales catalogadas por las autoridades estadounidenses como grupos narcoterroristas, aunque no se dieron a conocer las identidades de los detenidos ni los procesos judiciales específicos que enfrentan en México.
La entrega forma parte de los mecanismos de cooperación en seguridad, intercambio de información y coordinación entre las instituciones de ambos países para localizar y poner a disposición de la justicia a personas que intentan evadir procesos penales cruzando la frontera.
Ron Johnson aseguró que la colaboración binacional busca garantizar que quienes sean señalados por conductas delictivas enfrenten las investigaciones y procedimientos legales correspondientes, independientemente del país en el que intenten refugiarse.
Las acciones recientes reflejan la continuidad de los acuerdos de cooperación entre México y Estados Unidos en materia de combate al crimen, especialmente en casos relacionados con delincuencia organizada, tráfico de drogas, lavado de dinero y otros delitos considerados de alta prioridad para ambas naciones.