La noche del jueves en Chilpancingo, un estudiante de la normal rural de Ayotzinapa, en el Estado de Guerrero, perdió la vida después de ser tiroteado por la policía estatal. Los hechos tuvieron lugar en un punto de revisión donde las autoridades locales buscaban vehículos robados.
Según la información proporcionada por la Fiscalía del Estado y la Secretaría de Seguridad, cuatro estudiantes se trasladaban en una camioneta con reporte de robo. Cuando les solicitaron detenerse, se negaron y "recibieron a los elementos de seguridad con disparos de arma de fuego". Por lo que la policía repelió la supuesta agresión, resultando en la muerte de uno de los estudiantes, identificado como Yanqui Kothan Gómez Peralta, de 23 años, y la detención de otro estudiante, del cual no se tiene información hasta el momento. Los otros dos estudiantes fueron liberados.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, lamentó los hechos y anunció que el caso será investigado por la Fiscalía federal para esclarecer los hechos y castigar a los responsables. López Obrador envió sus condolencias a los familiares y amigos del estudiante fallecido, y pidió a los abogados de las familias que actúen con responsabilidad y sin caer en provocaciones. Además, el presidente deslindó lo ocurrido en Chilpancingo de los actos recientes en Ciudad de México, cuando unos estudiantes de Ayotzinapa derribaron la puerta de Palacio Nacional.
Tras las comunicaciones oficiales por parte de las autoridades, los estudiantes de la normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa refutaron la información y responsabilizaron a la policía por lo que consideraron un ataque contra sus compañeros. Los estudiantes afirmaron que el gobierno está fabricando delitos y sembrando armas para justificar sus acciones. Además, acusaron a la policía estatal de manipular la escena del crimen moviendo la camioneta del lugar original y sembrando armas y drogas.
Foto por Cuarto Oscuro