Cientos de familiares de personas desaparecidas y colectivos sociales se movilizaron este sábado en la Ciudad de México para exigir justicia, reparación y medidas de no repetición, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada.
Las madres, esposas, hermanas e hijas de las víctimas denunciaron la falta de voluntad política de las autoridades para enfrentar la crisis que, de acuerdo con cifras oficiales, supera las 133 mil desapariciones en México.
Desde temprana hora, las familias se congregaron en la Glorieta de las y los Desaparecidos sobre Paseo de la Reforma, donde realizaron una ceremonia en honor a la Madre Tierra, levantaron altares con flores y veladoras, y compartieron testimonios marcados por el dolor y la exigencia de que sus seres queridos sean presentados con vida.
Durante la jornada, las consignas como “Presentación con vida” y “Hijo, escucha, tu madre está en la lucha” resonaron entre los asistentes. También se colocaron mantas con fotografías de las víctimas, pañuelos bordados y fichas de búsqueda en las vallas que rodean el lugar.
El sacerdote anglicano Arturo Carrasco, del colectivo Iglesias y Espiritualidades en Búsqueda, destacó que el número de desaparecidos en el país ha aumentado de manera alarmante: de 100 mil casos en 2022 a más de 133 mil en 2024, lo que representa más de 30 desapariciones al día.
La manifestación incluyó una marcha desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo capitalino, encabezada por el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos “Hasta Encontrarlos” y el Frente Nacional por la Lucha del Socialismo (FNLS). Los contingentes reiteraron que ninguno de los gobiernos ha ofrecido soluciones reales a la crisis humanitaria.
En la Glorieta del Ahuehuete, los colectivos subrayaron que su movimiento es “una lucha por la vida” y llevaron a cabo actividades culturales como la presentación de libros y la interpretación de canciones emblemáticas de resistencia, entre ellas “Plegaria a un labrador” de Víctor Jara.
La jornada también estuvo marcada por la memoria de madres buscadoras asesinadas, como el caso de Aída Karina Juárez, desaparecida en junio en Zacatecas y hallada sin vida en San Luis Potosí. Los familiares exigieron protección para quienes arriesgan su vida al salir con palas y picos a buscar a los suyos, así como justicia para las más de 30 mujeres buscadoras asesinadas en México.
Las familias pidieron que la próxima persona titular de la Comisión Nacional de Búsqueda trabaje con empatía y compromiso, y además extendieron su solidaridad con otros pueblos en conflicto, solicitando paz y justicia en todo el mundo, particularmente en Palestina.