Claudia Bolaños
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el gobierno federal ha logrado contener el aumento en los precios de la gasolina y el diésel, pese al incremento internacional del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente.
Explicó que el precio del barril pasó de entre 56 y 60 dólares a cerca de 110 dólares, lo que impacta directamente en los combustibles a nivel global. “Si nosotros no hubiéramos intervenido, hoy la gasolina estaría costando más de 30 pesos (…) y el diésel estaría costando sobre 35, 36 pesos el litro”, afirmó.
Indicó que, gracias a la intervención gubernamental, la gasolina magna se mantiene por debajo de los 24 pesos por litro, mientras que el diésel se ubica en un promedio de 28.28 pesos, con la meta de reducirlo aún más.
Detalló que esta contención se ha logrado mediante un esquema de incentivos fiscales que absorben parte del incremento internacional. “El gobierno federal está dando un incentivo a la gasolina y al diésel (…) estamos apoyando para que no se incremente el precio de los combustibles”, señaló. Precisó que el apoyo neto es de alrededor de 2 mil 500 millones de pesos semanales.
Como complemento, destacó el acuerdo alcanzado con instituciones bancarias y empresas de vales para disminuir comisiones en pagos digitales, lo que permitirá reducir costos en las gasolineras y trasladar ese beneficio al consumidor.
La mandataria subrayó que el diésel es prioritario, debido a su impacto en el transporte de mercancías y, por ende, en el precio final de productos. “Si aumenta el precio del diésel, impacta en el precio de los productos”, advirtió.
Sostuvo que el objetivo es evitar incrementos y, en la medida de lo posible, reducir los precios de los combustibles mediante la colaboración entre gobierno, sector financiero y empresas. “Estamos trabajando para que no aumente el precio de los combustibles y, al contrario, ver cómo podemos reducirlo más todavía”, puntualizó.