Vecinos y representantes de grupos organizados, deportivos y pueblos originarios de Cuajimalpa manifestaron su rechazo a lo que consideran una imposición del proyecto “Utopía” por parte del Gobierno de la Ciudad de México, y exigieron que se respete su autonomía, así como sus formas de organización social.
En un comunicado, señalaron: "Rechazamos tajantemente cualquier intento de descalificarnos, ya que no se trata de un rechazo superficial ni de un capricho, sino de una exigencia clara". Además, enfatizaron que cualquier intervención en la comunidad debe estar sustentada en un diagnóstico serio y elaborado de manera participativa, no desde una lógica “disfrazada de política social”.
Estas declaraciones surgen después de que el secretario de Gobierno, César Cravioto, asegurara que en la consulta realizada en San Pedro Cuajimalpa, organizada por la misma comunidad, 763 personas votaron a favor del proyecto y 522 en contra. Según Cravioto, "después no les gustó cómo se llevó a cabo este proceso", por lo que, dijo, existen elementos suficientes para continuar con la obra.
En respuesta, los inconformes reiteraron que su postura no está motivada por intereses políticos, sino por la defensa legítima de "nuestros derechos humanos y espacios, nuestras formas de organización y nuestra autonomía comunitaria".
Rechazaron además la idea de que se oponen por desinformación, asegurando que conocen "perfectamente" el modelo de las Utopías, su lógica de imposición y las posibles consecuencias en su territorio. Indicaron que la comunidad ya cuenta con una vida cultural y deportiva activa e independiente, por lo que consideraron innecesaria la construcción del proyecto: "ya tenemos prácticas deportivas, culturales y organizativas que han resistido históricamente sin depender de proyectos gubernamentales".