El embate del huracán Polo generó inundaciones, suspensión del servicio eléctrico y múltiples destrozos materiales en las zonas costeras y urbanas de Sonora durante este martes. Ante la emergencia, diversas corporaciones estatales y federales desplegaron un plan de respuesta inmediata para garantizar la integridad de la población, sin que hasta el momento se contabilicen personas heridas ni bloqueos en las vías de comunicación terrestre.
Las precipitaciones y las intensas marejadas afectaron severamente el municipio de Guaymas, donde el agua rebasó la contención del malecón para adentrarse en vialidades principales y la zona centro. El desplome de cableado e infraestructura eléctrica provocó afectaciones en vehículos y cortes de luz en el sector de Las Villas, mientras que en comercios locales se registraron cristales rotos por la fuerza de los vientos, obligando a resguardar la zona. En la localidad vecina de Empalme se contabilizaron avenidas anegadas y la caída de infraestructura sobre una vivienda de la colonia Juárez.
El meteoro provocó ráfagas superiores a los 90 kilómetros por hora y fuerte oleaje en las playas de San Carlos, cumpliendo los pronósticos meteorológicos de lluvias torrenciales y vientos de gran magnitud para la región del centro y sur sonorense. Para contrarrestar los riesgos, dependencias como la Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional activaron el Plan DN-III-E, coordinando acciones desde la mesa de trabajo permanente en el C5.
El operativo institucional de resguardo abarca múltiples comunidades de la entidad. En el municipio de Cajeme se concretó el traslado preventivo de familias vulnerables provenientes de zonas como Yucuribampo hacia refugios instalados en el CUM de Ciudad Obregón, además de mantener albergues habilitados en Cócorit y Pueblo Yaqui. El mandatario estatal Alfonso Durazo supervisó las maniobras operativas e hizo un llamado a los habitantes para ubicar los centros de acopio y refugio más próximos mientras persista el paso del fenómeno climático.