Como parte de la Estrategia Nacional de Alfabetización para el Bienestar Compartido, el director general del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), Armando Contreras Castillo, sostuvo un encuentro con Rosa Wolpert, oficial nacional de Educación de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), con el objetivo de establecer líneas de colaboración que contribuyan a la disminución del rezago educativo en el país.
Durante la reunión, se abordaron los retos que persisten a nivel global en materia de alfabetización, así como la necesidad de enfocar las políticas educativas en quienes aún no cuentan con habilidades básicas de lectura y escritura. Asimismo, se planteó el fortalecimiento de la cooperación interinstitucional, con el fin de garantizar que todas las personas en México tengan acceso efectivo a su derecho humano a la educación.
Ambas instituciones reiteraron su compromiso de ampliar y robustecer los servicios educativos del INEA, los cuales permiten que jóvenes mayores de 15 años y personas adultas en situación de rezago puedan concluir sus estudios de alfabetización, primaria o secundaria en todo el territorio nacional.
A través de sus redes sociales, el titular del INEA adelantó que próximamente se dará a conocer el plan de trabajo conjunto entre la UNESCO y el instituto, como parte de la Estrategia Nacional de Alfabetización. Dicha iniciativa busca transformar la vida de miles de ciudadanos y ciudadanas, al tiempo que se avanza hacia el cumplimiento de los estándares internacionales para que México pueda ser declarado “país libre de analfabetismo” en 2026, permitiendo que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, pueda simbólicamente “Levantar Bandera Blanca” por la alfabetización, como un logro en la reducción del rezago educativo.
Entre los principales temas tratados en la sesión de trabajo, Contreras Castillo y Wolpert discutieron las medidas necesarias para reducir la tasa de analfabetismo nacional a menos del 4%, umbral definido por organismos internacionales para considerar alfabetizada a una población.
El INEA y la UNESCO acordaron unir esfuerzos en beneficio de los 4.1 millones de personas mayores de 15 años en México que aún no saben leer ni escribir, o que no han concluido su educación básica en el sistema escolarizado.
En el encuentro participaron también autoridades y directores de área de ambas instituciones, quienes coincidieron en la importancia de cerrar las brechas educativas como vía para disminuir la desigualdad social en el país.