El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) destacó la importancia de realizar actividad física de manera constante para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida. La institución recomienda comenzar con rutinas de 20 minutos entre dos y tres veces por semana, hasta alcanzar la meta de 30 minutos diarios al menos cinco veces por semana.
La práctica regular de actividad física contribuye a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes, obesidad y osteoporosis. Además, ayuda a controlar el peso corporal, regula la presión arterial, mejora la flexibilidad de las articulaciones y disminuye la sensación de fatiga.
El ejercicio también tiene un impacto positivo en la salud mental. Entre sus efectos destacan el aumento de la autoestima, la reducción del estrés y la tensión, la disminución de síntomas de depresión y la facilitación de la relajación.
El ISSSTE subraya que la actividad física es una herramienta clave para mantener el bienestar integral. Adoptar hábitos de ejercicio desde etapas tempranas de la vida puede marcar la diferencia en la prevención de enfermedades y en la mejora de la salud emocional.