Un productor de Hollywood, identificado como David Brian Pearce, ha sido sentenciado a una condena que va de 146 años de prisión hasta cadena perpetua, tras ser declarado culpable de homicidio y múltiples delitos sexuales. Fue acusado de dos asesinatos y decenas de cargos por violación, violación de una persona inconsciente, y sodomía con violencia, entre otros.
Las víctimas fueron dos jóvenes —una modelo y una arquitecta mexicana— encontradas sin vida o en estado crítico tras asistir a una fiesta tipo rave en Los Ángeles. Según las autoridades, Pearce las conoció durante el evento, las drogó para posteriormente agredirlas sexualmente y luego las llevó a hospitales, donde una ya había fallecido y la otra fue desconectada días después por decisión de su familia.
Además, se ha dicho que no actuó solo: su cómplice, Brandt Walter Osbron, también fue declarado culpable y espera juicio.
Este fallo marca un golpe significativo contra abusadores en la industria del entretenimiento, y pone de relieve los procesos de investigación que permitieron desentrañar crímenes cometidos a lo largo de más de una década.