México ha incorporado tecnología de última generación en la fabricación de porcelanato, posicionándose a la vanguardia en prácticas de sustentabilidad enfocadas al cuidado del agua, el aire y el suelo. En el estado de Hidalgo, la empresa Time Ceramics destaca por implementar procesos innovadores que no solo garantizan alta calidad en sus productos, sino que también contribuyen a la protección del medio ambiente, marcando un referente para otras industrias del país.
Bajo la premisa de que “la sustentabilidad no es una opción, sino una forma de trabajar”, la compañía emplea en su producción agua tratada y de captación pluvial, además de sistemas de filtración avanzados que reducen el impacto ambiental en la calidad del aire. Su vocero, Alan Sánchez Cruz, explicó que gracias a esta tecnología, la empresa alcanza una producción diaria de 45 mil metros cuadrados de porcelanato mediante un sistema de cero descargas, lo que implica que el total del agua utilizada es tratada y reutilizada continuamente dentro del proceso.
De acuerdo con la empresa, el 99% del agua es reciclada, mientras que únicamente el 1% se pierde por evaporación natural. Asimismo, Sánchez destacó que “cuidamos el aire y todo el tema ambiental. Tenemos filtros de la más alta calidad y de la tecnología más avanzada en nuestro proceso de producción, con lo cual también en el tema de sustentabilidad, Time Ceramics es pionero y punto de lanza. para servir como referente ante otras industrias”.
El suministro de agua tratada se realiza mediante contratos anuales con la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales (CAASIM), a través de pipas. Además, el consumo hídrico de la planta es significativamente menor en comparación con otras industrias, ya que en sus tres líneas de producción —actualmente con una en operación— requiere alrededor de 350 mil metros cúbicos anuales.
El agua es utilizada principalmente en la mezcla de arcillas y materias primas, donde se aplica el sistema de recirculación que permite su aprovechamiento casi total. Esta práctica convierte a la planta en un ejemplo de uso responsable de los recursos, al emplear únicamente agua tratada y de lluvia.
El vocero también aclaró que la empresa no utiliza agua de la comunidad ni está conectada a redes locales, además de que los cultivos cercanos dependen de temporal y no de sistemas de riego. En cuanto al consumo de agua potable, este se destina exclusivamente al uso de los 700 trabajadores, abastecido mediante pipas, en apego al reconocimiento del agua como un derecho humano.
Finalmente, la empresa informó que mantiene acciones ambientales adicionales como campañas de reforestación en el municipio de Emiliano Zapata y labores de limpieza en jagüeyes de la región, reforzando su compromiso con la preservación del entorno y consolidándose como un referente nacional en sustentabilidad industrial.