Durante la tormenta del sábado pasado, alrededor de 2 000 viviendas en 20 colonias de Iztapalapa y una colonia de Tláhuac resultaron afectadas por inundaciones, consideradas las más severas de toda la temporada de lluvias.
La jefa de Gobierno señaló que el origen del problema no es tanto la falta de mantenimiento de la red de drenaje, sino las grietas y los hundimientos diferenciales que, en Iztapalapa, son mayores que en otras zonas de la Ciudad de México. Esa condición estructural, junto con la intensidad de la precipitación, hizo que la infraestructura hidráulica dejara de operar con normalidad, por lo que requiere renovarse cada tres o cuatro años.
Durante la noche de la tormenta se registraron 91 milímetros de lluvia, una medida que no se había visto en la parte oriente de la capital en los últimos 34 años, generando un volumen estimado de 31 millones de metros cúbicos de agua.
Para atender la emergencia, se habilitaron 16 centros de mando y se movilizaron 3 000 servidores públicos con labores de desfogue, limpieza, desazolve y apoyo domiciliario. También se activará un apoyo emergente adicional al seguro contratado para estos casos, cuya mitad será aportada por el gobierno federal. Hasta ahora, en lo que va de la temporada de lluvias, se han destinado 65 millones de pesos para este propósito.
Para prevenir futuras inundaciones, se acordó con autoridades federales proyectar obras metropolitanas en la franja limítrofe con el Estado de México —que va de La Concordia y La Paz hasta avenida Texcoco— para canalizar agua hacia el Túnel Emisor Oriente o hacia vasos reguladores. En materia de infraestructura hidráulica, la administración local ha invertido más de 2 200 millones de pesos en el primer año, y se tienen reservados otros 900 millones más para equipo especializado y elaboración de proyectos ejecutivos, con el inicio de obras previsto para octubre y noviembre.
Comerciantes afectados también protestaron cerrando la lateral de la calzada Ignacio Zaragoza, frente a la estación Acatitla del Metro, con muebles y enseres dañados para exigir la reparación de sus locales.