Claudia Bolaños
En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó la importancia de la producción de jitomate de Sinaloa y Sonora frente al reciente anuncio de Estados Unidos de aplicar un arancel del 17 % a las exportaciones mexicanas, medida que entró en vigor este lunes.
La mandataria informó que durante su visita a Sinaloa y Sonora del pasado fin de semana, sostuvo reuniones con organizaciones agrícolas y productores para implementar acciones que “minimicen los efectos” del gravamen impuesto desde Estados Unidos.
Sheinbaum enfatizó que el jitomate mexicano es “prácticamente insustituible” para el mercado estadounidense, ya que dicho país no produce suficiente cantidad para cubrir su propia demanda nacional. Indicó que la estrategia incluye una intensa negociación diplomática con autoridades de Estados Unidos, con el objetivo de lograr exenciones o un acuerdo que suavice el impacto económico.
El anuncio de gravar las exportaciones de jitomate se suma al arancel del 30 % anunciado previamente para productos mexicanos fuera del marco comercial del T‑MEC.
En este contexto, Sheinbaum dijo que confía en cerrar un acuerdo antes del 1 de agosto, cuando podrían entrar en vigor tarifas adicionales.
Sheinbaum concluyó que, gracias a la calidad y volumen del tomate sinaloense, es factible que Estados Unidos continúe importándolo pese a los aranceles, lo que jugaría a favor de las negociaciones.
Los productores de Sinaloa, estado que envía más de 700 mil toneladas de jitomate al año a Estados Unidos, han advertido que el arancel pone en riesgo al menos 500 000 empleos formales del sector, y generaría mayores costos para los consumidores estadounidenses.