El cantante José Manuel Figueroa expresó su molestia por el conflicto legal y mediático que mantiene con Imelda Tuñón, al considerar que las declaraciones de ella podrían afectar emocionalmente a su sobrino, el menor José Julián, a largo plazo.
De acuerdo con el caso, la disputa se originó tras la difusión de audios en los que Tuñón acusó al artista de presunto abuso contra su medio hermano, Julián Figueroa, situación que él ha negado de manera categórica. A raíz de ello, el hijo de Joan Sebastian interpuso demandas por daño moral, así como denuncias por violencia mediática y familiar.
Figueroa ha señalado que estas acusaciones no solo dañan su reputación, sino que también afectan la posibilidad de mantener una relación con su sobrino, además de generar consecuencias emocionales en el menor. En ese sentido, sostuvo que llevará el proceso legal “hasta donde la ley llegue”, con el objetivo de defender su nombre y proteger a su familia.
Por su parte, Tuñón ha reconocido que sus declaraciones fueron un error y aseguró que no tuvo la intención de perjudicar al cantante, explicando que actuó bajo presión emocional derivada de conflictos familiares y legales.
El caso continúa en instancias legales, mientras persiste la tensión entre ambas partes y el distanciamiento familiar, en medio de un proceso que podría prolongarse y tener repercusiones en el entorno del menor involucrado.