Los jóvenes en México tardan más en independizarse, formar pareja y tener hijos en comparación con generaciones anteriores, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que también señalan una mayor permanencia en el hogar y un incremento en los años de estudio.
La información, derivada de la Encuesta Demográfica Retrospectiva (Eder) 2025, muestra que las nuevas generaciones priorizan la educación y retrasan decisiones como salir de casa o iniciar una familia. En este sentido, se observa que cada vez menos jóvenes se independizan a edades tempranas y posponen tanto la unión en pareja como la maternidad o paternidad.
El estudio indica que, en comparación con personas nacidas en décadas anteriores, los jóvenes actuales migran menos y permanecen más tiempo en el sistema educativo durante sus primeros años de vida adulta, lo que influye directamente en el aplazamiento de otros proyectos personales.
Asimismo, los datos reflejan una disminución significativa en la proporción de jóvenes que abandonan el hogar antes de los 18 años, lo que evidencia un cambio en los patrones de transición hacia la vida adulta en el país.
Especialistas han asociado estas tendencias con factores económicos, sociales y educativos, que han modificado las prioridades de las nuevas generaciones, quienes optan por consolidar su formación académica antes de asumir responsabilidades familiares.