Tras la detención de Julio César Chávez Carrasco, hijo del legendario boxeador, en Sonora luego de ser deportado por Estados Unidos, su padre, Julio César Chávez, se manifestó ante los medios mostrando confianza en las autoridades mexicanas.
El excampeón mundial de boxeo afirmó: “No puedo hablar sobre el caso de mi hijo ahorita, lo único que sí les puedo decir es que confiamos en las autoridades”. Asimismo, agregó que si su hijo fuera culpable estaría preocupado, pero aseguró que este no es el caso.
Con estas declaraciones, Chávez busca transmitir tranquilidad sobre la situación de su hijo mientras se esclarecen los detalles de la detención y el proceso legal que enfrenta en el penal de máxima seguridad de Hermosillo.