León XIV sostuvo un encuentro histórico en el Vaticano con Sarah Mullally, primera mujer en encabezar la Iglesia de Inglaterra, con quien oró y se comprometió a seguir trabajando para superar las diferencias entre católicos y anglicanos, “por intratables que puedan parecer”.
Durante la reunión, ambos líderes religiosos destacaron la importancia del diálogo y la unidad en un contexto global marcado por divisiones. El pontífice reiteró su intención de fortalecer los lazos entre ambas iglesias, mientras que Mullally reconoció el impacto del reciente viaje del Papa a África y subrayó la necesidad de promover el bien común y la esperanza.
El encuentro cobra relevancia al tratarse del primero en el que una mujer, como máxima autoridad de la comunión anglicana, es recibida en el Vaticano, lo que representa un paso simbólico en la relación entre ambas confesiones, históricamente separadas desde el siglo XVI.
La visita de Mullally forma parte de su primera gira internacional tras asumir el cargo, e incluyó actividades religiosas y encuentros institucionales orientados a fortalecer los vínculos ecuménicos, pese a que persisten diferencias doctrinales, como la ordenación de mujeres, aceptada por la Iglesia anglicana pero no por la católica.