Claudia Bolaños
En el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la abogada Miriam Suárez Padilla, especialista en materia civil y con más de 25 años de trayectoria en el Poder Judicial de la Federación, llamó a transformar la conciencia social en acciones permanentes para enfrentar este problema estructural.
Suárez Padilla, quien ha trabajado en juzgados de distrito, tribunales colegiados y en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, además de haber sido candidata a magistrada de circuito en las recientes elecciones del Poder Judicial, señaló que esta fecha no debe asumirse como una meta cumplida, sino como un recordatorio de lo que aún falta por hacer.
Afirmó que no basta con dedicar un día a la reflexión, pues se requiere actuar con coherencia, respeto y compromiso diario frente a la integridad y dignidad de las mujeres.
Destacó que la violencia física, sexual, emocional, económica o digital sigue afectando a millones de mujeres en México y el mundo, y que su reproducción constante en el hogar, la calle, las instituciones, los centros laborales y los entornos digitales demuestra la profundidad cultural y social del problema.
Subrayó que no se trata de un fenómeno aislado, sino de una herida que atraviesa a toda la sociedad. Añadió que el 25 de noviembre debe servir como punto de inflexión para reconocer violencias normalizadas, cuestionar estereotipos y replantear relaciones de poder que históricamente han colocado a las mujeres en condiciones de riesgo y desventaja.
La abogada insistió en que la erradicación de la violencia de género exige tanto políticas públicas efectivas como un cambio profundo en la conciencia colectiva, con educación y justicia con perspectiva de género, instituciones sensibles y ciudadanía activa que no minimice ni tolere agresiones.
Afirmó que la verdadera conmemoración ocurre cuando cada acto y cada decisión se alinean con un respeto absoluto hacia las mujeres, y cuando la dignidad deja de ser un tema en disputa para convertirse en una certeza.
La reflexión de Suárez Padilla se suma a las voces que este día reiteran que la eliminación de la violencia contra las mujeres es una obligación ética y social que debe asumirse de manera continua y en todos los espacios.