En la víspera del Día Internacional de la Mujer, madres de víctimas de feminicidio y familiares de mujeres desaparecidas se congregaron en el Zócalo de la Ciudad de México para exigir justicia y alzar la voz contra la violencia de género.
Durante la protesta, se instalaron cruces, lonas y figuras de niñas, cada una acompañada por la fotografía de una víctima de feminicidio. Estas siluetas, mayormente en color morado, simbolizan la lucha por la igualdad de género y la denuncia de la violencia y desapariciones que persisten en el país.
A lo largo de la tarde, peatones que transitaban por la plaza se detenían en silencio ante la instalación, observando con respeto y reflexión. Entre ellos, hombres y mujeres se sumaron al acto, algunos deteniéndose frente a la bandera nacional mientras compartían el dolor y la exigencia de justicia de las familias afectadas.
Frente al Palacio Nacional, a pocos metros de la protesta, cientos de mujeres participaron en una manifestación para demandar justicia, visibilidad y el fin de la impunidad en los casos de violencia de género. En el lugar, vallas de seguridad separaban a los manifestantes del recinto presidencial, una imagen que simboliza la distancia entre las exigencias ciudadanas y las respuestas gubernamentales.
Esta movilización se realizó un día antes de la conmemoración del 8 de marzo, cuando se espera una jornada de marchas y protestas en distintas partes del país, reforzando la lucha por los derechos de las mujeres y la exigencia de justicia.