El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó este lunes a Estados Unidos de emprender una “agresión en toda la línea” contra su país, al señalar que las acciones de Washington abarcan el ámbito judicial, político, diplomático y militar. El mandatario denunció que buques de guerra estadounidenses mantienen “mil 200 misiles apuntando sobre Venezuela” en una operación que, según afirmó, busca un cambio de régimen y el control de las reservas petroleras más grandes del mundo.
Durante una conferencia de prensa, Maduro sostuvo que las comunicaciones con Estados Unidos están “deshechas” debido a las amenazas de ese país. No obstante, aclaró que se mantiene un canal mínimo con John McNamara, embajador estadounidense en Colombia, con el fin de coordinar la repatriación de migrantes deportados desde territorio norteamericano.
El líder venezolano también se refirió al incidente registrado el viernes pasado, cuando un barco pesquero fue interceptado por marines estadounidenses que descendieron del destructor misilístico Jason Dunham en aguas de la zona económica exclusiva de Venezuela. Calificó la acción como “bochornosa” e “ilógica”, al cuestionar el despliegue de un navío militar de gran capacidad para abordar a un buque atunero.
Maduro rechazó además las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien acusó a Venezuela de enviar drogas y pandilleros a su país. “Es mentira”, respondió el mandatario, subrayando que en su nación no se produce hoja de coca ni existen laboratorios para su procesamiento. Caracas descalificó el informe del Departamento de Estado que señala a Venezuela como un centro de tráfico de estupefacientes, asegurando que se trata de un documento “infundado e ilegítimo”.
Trump, por su parte, afirmó que fuerzas estadounidenses destruyeron una segunda lancha cargada de droga proveniente de Venezuela, en una operación que dejó tres personas muertas. Según el presidente republicano, los incidentes de este tipo no han sido dos, sino tres, aunque no presentó pruebas adicionales.
En paralelo, Maduro participó en la instalación del Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz, convocado por la Asamblea Nacional, donde distintos sectores —incluidos empresarios, gremios, partidos opositores y chavistas, así como organizaciones sociales y religiosas— manifestaron rechazo a lo que calificaron como amenazas de intervención militar de Estados Unidos.
El presidente venezolano afirmó que existe un consenso nacional para defender la soberanía y que “entre 93 y 95 por ciento de los venezolanos repudian las amenazas militares de Washington”. Reiteró que la unidad del pueblo será la clave para “neutralizar y derrotar plenamente” lo que calificó como un intento de Estados Unidos de apropiarse de las riquezas del país sudamericano.