La manifestación registrada este 20 de noviembre en la Ciudad de México, en el marco del 115 aniversario de la Revolución Mexicana, transcurrió con saldo blanco y bajo un operativo coordinado entre autoridades capitalinas para garantizar la seguridad de participantes y transeúntes.
La movilización, que reunió a cerca de 150 personas, partió del Ángel de la Independencia y recorrió Paseo de la Reforma. Su avance fue momentáneamente interrumpido a la altura de la Glorieta de las Mujeres que Luchan, debido al paso del desfile cívico-militar. Tras un acuerdo con autoridades, la marcha continuó una vez que concluyó el evento oficial.
Durante el trayecto, se registró una riña entre civiles en la intersección de Reforma y Guerrero. Elementos de la Subsecretaría de Control de Tránsito intervinieron para disuadir el altercado, resultando en la presentación de cinco hombres ante el Juez Cívico. Además, un joven de 19 años fue remitido al Ministerio Público por portar presuntas sustancias ilícitas.
En la calle Madero, personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) decomisó objetos como toletes, máscaras antigás y cadenas, con el objetivo de prevenir incidentes y proteger a la población. La marcha avanzó hacia el Centro Histórico, deteniéndose en Palma y 5 de Mayo debido a labores de desmontaje del desfile en el Zócalo.
Un pequeño grupo de personas encapuchadas ingresó por la calle 16 de Septiembre, sin que se reportaran actos violentos o alteraciones al orden público. A lo largo del recorrido, el Grupo de Diálogo y Convivencia acompañó a los manifestantes para facilitar la comunicación y evitar conflictos.
La SSC implementó cierres viales en Reforma, Juárez, Eje Central y 5 de Mayo, mientras que el monitoreo se mantuvo activo en coordinación con instancias de protección civil. El Gobierno de la Ciudad de México reiteró su compromiso con el derecho a la libre manifestación, siempre que se ejerza de forma pacífica y conforme a la ley.