La capital yucateca vivió este viernes la jornada de lluvia más intensa de la semana, con acumulados de entre 90 y 131 milímetros, cifra considerada histórica por autoridades de Protección Civil. El aguacero provocó inundaciones en diversas zonas, vehículos varados y fallas en el suministro eléctrico.
De acuerdo con Protección Civil del Poder Ejecutivo, registros superiores a 100 milímetros en menos de 24 horas son poco frecuentes, y la cantidad de agua caída equivale prácticamente a lo que suele llover durante todo el mes de mayo.
La tormenta comenzó con chubascos dispersos en la mañana, pero después del mediodía se desarrolló nubosidad con potencial de generar lluvias intensas. Durante la tarde se registraron más de 200 descargas eléctricas y rachas de viento de hasta 40 kilómetros por hora, lo que complicó aún más la situación en la ciudad.
El Centro Hidrometeorológico Regional Mérida había anticipado precipitaciones de entre 25 y 50 milímetros, pero la tormenta duplicó el valor máximo previsto. Los efectos se hicieron visibles en el Centro Histórico, donde se reportaron acumulaciones de agua que obligaron a cientos de personas a refugiarse en comercios y techumbres.
Tras una breve pausa, una segunda tormenta descargó grandes volúmenes de agua, intensificando los encharcamientos y afectaciones en la capital yucateca, mientras municipios como Progreso también reportaron lluvias significativas.