AFP
En su última presentación, el mago volvió a hacer lo suyo: Lionel Messi se retiró de la selección argentina en Buenos Aires con gol, doble asistencia y una fiesta digna del que muchos consideran el mejor futbolista de la historia.
Ovacionado y adorado por más de 80.000 personas que colmaron el estadio Monumental, el astro de 39 años puso fin a más de dos décadas de carrera internacional al guiar la victoria 3-0 de la Albiceleste ante Benín.
El templo futbolístico más grande de Sudamérica brindó una despedida emotiva, de lágrimas y fuegos artificiales, al hombre que regresó a Argentina a lo más alto del balompié, una cima que conquistó con el título del Mundial de Catar 2022.
El capitán dijo adiós asistiendo a Nicolás Otamendi, quien también se despidió del equipo nacional, para abrir la cuenta (48') y luego a Nicolás Paz (60'). Con ambos pases extendió a 70 su récord de máximo asistidor de su selección.
Culminó la faena ampliando su marca de goleador histórico, con 126 dianas, al anotar un penal (70') en su partido internacional 208, otra proeza que nadie más ha alcanzado con los tricampeones del mundo.
"Fue un orgullo muy grande para mí defender esta camiseta", dijo en un emotivo discurso en pleno campo. "No me queda más que agradecer (...) es el día más triste de toda mi carrera".
Pero el partido fue mucho más que resultado y estadística.
La Pulga, que anunció su retiro en agosto, lloró durante la entonación del himno nacional y en el autobús rumbo al estadio. Lloraron los aficionados, lloró el seleccionador Lionel Scaloni.
"Estaba triste, porque se va un futbolista irrepetible (...) nos deja un legado increíble", dijo el DT.
Messi salió a la cancha en compañía de sus tres hijos. Previo al pitazo inicial, se desplegó en el césped una camiseta gigante con la casaca número 10 y la inscripción "Gracias".
Un excombatiente de la Guerra de Malvinas, Fabio Santana, cantó el himno junto a la bandera -con la inscripción "Las Malvinas son argentinas"- que fue enarbolada por algunos jugadores tras vencer 2-1 a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026.
Los sudamericanos perdieron la final ante España hace apenas dos meses y medio, un golpe duro para un Messi que tuvo un rendimiento superlativo durante la mayoría del torneo.
A los jugadores de Benín, una selección de categoría menor, les costó disimular la emoción de despedir a una leyenda.
"El rival es lo de menos", dijo a la AFP el escritor Ezequiel Fernández Moores. Se trataba de "una fiesta para agradecerle a Messi".
La despedida del símbolo de la Argentina más laureada reunió en los palcos a campeones mundiales albicelestes como Daniel Bertoni, Oscar Ruggeri, Gonzalo Montiel o Ángel Di Maria.
La esposa y la madre del Diez, Antonela Roccuzzo y Celia Cuccittini, observaron desde los palcos el duelo, que acabó con un show de drones que formaron en el cielo la silueta de Messi y las tres estrellas argentinas.
"Él tiene todo lo que un ser humano necesita. No se le puede pedir nada. La grandeza, los valores, la nobleza", dijo Viviana Presti, de 51 años, quien viajó con siete amigos desde Córdoba (centro) para despedir al ahora excapitán.
La despedida comenzó desde temprano. Seguidores esperaron en la sede de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para ver la salida del ídolo hacia el estadio. Allí recibió un doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires.
"Poder decir que soy un doctor honorífico", rió el crack, quien en numerosas ocasiones reconoció que lamentaba no haber podido estudiar.
El martes fue también la entrega del testigo a la generación de Cristian Romero, Enzo Fernández, Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
El adiós encontró a Messi en su punto de mayor popularidad, lejos de los tiempos en que su gente criticaba su rendimiento.
Para Fernández Moores, la persistencia fue una de las claves de la relación del crack con sus compatriotas.
"Cuando te dicen que todo es breve, todo es efímero, que las cosas no duran ni cinco minutos, ahí está el ejemplo contracorriente de Messi diciendo que hay que persistir", señaló.
El Diez fue dos veces subcampeón del mundo (2014 y 2026) y perdió tres finales de Copa América. Tras uno de esos reveses, anunció en 2016 que dejaba el equipo nacional.
Pero volvió y ganó dos Copas América (2021 y 2024), la Finalissima de 2022 y el Mundial de Catar, el primero de su país desde la conquista de Maradona en México 1986.
Tiene contrato con Inter Miami hasta 2028, aunque tras el deceso de su padre Jorge, en agosto, reveló que podría colgar los botines antes de tiempo.