Meta confirmó que a partir del 8 de mayo de 2026 los mensajes directos de Instagram dejarán de contar con cifrado de extremo a extremo, lo que permitirá a la empresa acceder a textos, imágenes, videos y notas de voz enviados entre usuarios.
La decisión representa un cambio en la política de privacidad de la compañía, que en 2019, bajo la dirección de Mark Zuckerberg, se comprometió a implementar esta tecnología en todos sus servicios de mensajería. Según reportes de la BBC, la empresa justificó la medida por la baja adopción de la modalidad opcional que existía hasta ahora.
Especialistas en criptografía y defensores de la privacidad digital calificaron la medida como un retroceso en los derechos de los usuarios. Matt Green, académico de la Universidad Johns Hopkins, declaró a WIRED: “Nada de esto es honesto. Saben lo que prometieron”. Por su parte, Davi Ottenheimer, experto en seguridad, señaló que Meta dificultó la adopción voluntaria al mantener la función oculta en menús complejos.
En contraste, organizaciones de protección infantil celebraron la decisión. Rani Govender, representante de la NSPCC, afirmó que el cifrado puede permitir que los perpetradores evadan la detección y que el abuso infantil pase desapercibido.
Analistas como Victoria Baines, profesora de TI en Gresham College, sugirieron que el cambio podría responder a intereses económicos y tecnológicos, como el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, aunque Instagram negó utilizar los mensajes directos para ese fin.
Tras el anuncio, Meta recomendó a los usuarios que prefieran mensajería cifrada utilizar WhatsApp, donde la función se mantiene activa.