Ciudad de México, 21 de julio de 2026.- México y Estados Unidos iniciaron este martes la tercera ronda bilateral de negociaciones sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en medio de tensiones por la decisión de Washington de rechazar la extensión del acuerdo por 16 años y establecer revisiones anuales hasta 2036.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el objetivo de México es alcanzar acuerdos de fondo que permitan que las futuras revisiones funcionen como una lista de comprobación del cumplimiento y no como negociaciones completas cada año, un esquema que, dijo, no favorece a ninguno de los tres socios.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, se reunirá en México con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y con la mandataria mexicana. La agenda incluye temas de acero, aluminio, automóviles, seguridad económica, agricultura, asuntos laborales y servicios de pagos electrónicos, según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Sheinbaum advirtió que Washington busca endurecer las reglas de origen y aumentar el contenido estadounidense en los productos regionales, pero subrayó que México defenderá su economía y no aceptará una negociación basada únicamente en las demandas de Estados Unidos.
Ebrard, tras coordinar la postura nacional con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), destacó que el 85 por ciento de las exportaciones mexicanas ingresa sin arancel al mercado estadounidense y defendió mantener esa ventaja, mientras se buscan soluciones para las tarifas que afectan a los sectores automotriz y metalúrgico.
El presidente del CCE, José Medina Mora, señaló que el sector privado está dispuesto a sostener las revisiones anuales durante meses, e incluso durante toda la presidencia de Donald Trump, antes que aceptar un acuerdo desfavorable.
En la ronda anterior, celebrada en junio en Washington, ambos gobiernos avanzaron en reglas de origen y seguridad económica, abrieron discusiones sobre agricultura, trabajo y medioambiente, y acordaron impulsar un comité de compatibilidad regulatoria.
El USTR sostiene que las revisiones deben corregir deficiencias del tratado, reducir los déficits comerciales de Estados Unidos y garantizar que los beneficios recaigan principalmente en los países miembros. Por su parte, la Secretaría de Economía reiteró que México defenderá su mejor posición en un nuevo orden global marcado por aranceles, con énfasis en los sectores de aluminio, acero y automotriz.