Este domingo se llevó a cabo la conmemoración por los 200 años del nacimiento de Margarita Maza de Juárez, considerada una figura clave en la defensa de la soberanía nacional durante el siglo XIX. En el Panteón de San Fernando se realizó una guardia de honor y se develó una placa que la reconoce como la primera embajadora histórica de la República Mexicana, por los servicios prestados en 1866.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que Maza fue “guardiana de la esperanza nacional en los momentos más sombríos” y subrayó la importancia de rescatar la memoria de mujeres como Josefa Ortiz de Domínguez y Leona Vicario, quienes, al igual que Margarita Maza, contribuyeron a la construcción de la nación mediante redes de apoyo y resistencias compartidas.
El acto contó con la presencia de Sofía Gamio Sánchez Juárez, descendiente de sexta generación de la familia Juárez Maza, así como de Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México. También asistieron titulares de dependencias federales como Rosa Icela Rodríguez (Gobernación), Citlalli Hernández (Mujeres), Claudia Curiel (Cultura) y Juan Ramón de la Fuente (Relaciones Exteriores), entre otros funcionarios.
La ceremonia reafirmó el papel de Margarita Maza como símbolo de dignidad y compromiso con la justicia social, recordando su influencia en la historia de México y su legado como compañera de Benito Juárez en la defensa de la República.