La Selección Mexicana de futbol disputará dos encuentros amistosos en septiembre contra Japón y Corea del Sur, como parte del plan de preparación de Javier Aguirre rumbo a la Copa Mundial de 2026. Los duelos forman parte del objetivo del técnico de medir al Tricolor ante selecciones de distintas confederaciones y no limitarse únicamente a rivales de la Concacaf.
El combinado nacional, que recientemente conquistó la Liga de Naciones de Concacaf y revalidó su título en la Copa Oro, inicia esta gira internacional ante Japón el sábado en Oakland. El conjunto nipón, dirigido por Hajime Moriyasu desde 2018, es uno de los equipos más competitivos de Asia, con cuatro títulos de la Copa de Naciones y una clasificación temprana a la justa de 2026. Entre sus figuras destacan Takefusa Kubo (Real Sociedad), Wataru Endo (Liverpool) y Kaoru Mitoma (Brighton).
El estratega mexicano, de 66 años, resaltó la importancia de enfrentar rivales de mayor exigencia y recordó que Japón fue el primer país en obtener su boleto al Mundial, tras los anfitriones México, Estados Unidos y Canadá. Para este compromiso, Aguirre contará con una base de futbolistas que militan en Europa, como Edson Álvarez (Fenerbahce), Johan Vásquez (Génova), Raúl Jiménez (Fulham) y Santiago Giménez (Milán).
Además, el Tri ya tiene confirmados dos encuentros más en octubre contra Colombia y Ecuador, y existe la posibilidad de enfrentar a Uruguay en Torreón, dirigido por el argentino Marcelo Bielsa, lo que reforzaría el calendario de preparación con selecciones sudamericanas.
El técnico también habló de las ausencias. La del portero Guillermo Ochoa, actualmente sin equipo, condiciona su llamado, mientras que el juvenil Gilberto Mora, de 16 años, fue convocado por el representativo Sub-23 para disputar el Mundial de la categoría. Aguirre fue claro al señalar que no regalará lugares: “si Ochoa consigue club y mantiene nivel competitivo, podrá aspirar a un sexto Mundial; de lo contrario, no será convocado”.